Lo que más me gustó
- Las canciones originales de Juan Pablo Schapira.
- La banda en vivo (qué bello que suena ese cello).
- El ensamble (aguante la gente del teatro musical).
- Las interpretaciones de Alan Madanes y Felipe Bou Abdo, hacen tremenda dupla.
- Adriana Rolla emotiva y sólida como siempre.
- Los niños que deslumbran y demuestran que no es necesario ser grande para brillar en el escenario.
- La profesión y dedicación del titiritero, Luciano Mansur, quien está detrás de Noche y Sacha, el perro siberiano.
¿Vale la pena?
Sí, sobre todo por la música y las actuaciones. Es un musical necesario que habla de algo que todavía hay que hablar, aunque a mí no me llegó tan hondo como me lo prometieron.